Cuando se trabaja la tierra, se ve cuánto se desperdicia. Los nutrientes, la materia orgánica, todo ello tiene un enorme potencial de reutilización. Siempre hemos pensado que la agricultura podría ser más inteligente y circular. ResiliGrow es nuestra forma de ponerlo en práctica.
En nuestras instalaciones españolas, utilizamos larvas de mosca soldado negra para reciclar subproductos orgánicos locales y convertirlos en un mejorador natural del suelo. Nada del otro mundo, simplemente la biología hace lo que mejor sabe hacer. Los insectos convierten lo que sobra de la producción de alimentos en un material rico en nutrientes que puede volver directamente a los campos. Es un ciclo sencillo: alimentos → insectos → suelo → alimentos de nuevo.
Este planteamiento implica menos residuos, menos dependencia de los fertilizantes sintéticos y más valor dentro del ciclo agrícola. Nos gusta porque devuelve algo a la tierra en lugar de quitárselo.
Lo que más aprecian los agricultores es que tiene sentido. Es una agricultura que respeta tanto el suelo como la historia que hay detrás de cada cultivo, el trabajo, el clima, el tiempo que lleva. La agricultura circular no es solo una moda, es de sentido común, y ResiliGrow es una pequeña forma de contribuir a que forme parte de la práctica cotidiana.